Termina el día y mis buenos recuerdos se esfuman, cada día se hacen menos visibles y los olores mas irreconocibles. Si bien la nostalgia es algo bueno porque nos ayuda a no ser insensibles una sobre dosis de ella eriza la piel, baja la mirada y hace que nuestras glándulas lagrimales se pongan a hacer su función.
Hoy me pregunto constantemente porque mi precavida cabeza reprime todos esos recuerdos malos en mi memoria, el porque deseo expulsarlos de mi vida, claro es muy estúpido; no seria yo ni seria así.
No entiendo porque me hacia tan feliz rociar al perro mas viejo de la casa con agua si se enojaba o porque lloraba cuando las vecinitas robaban los bombones que mi madre había puesto sobre mi mesita de estudio, quizá porque las veces que lo hacia eran contadas.
Siempre fui muy solitaria, la niña mimada de la colonia que sacaba todos sus juguetes a la calle para que otras se los llevaran. Me escondía a grabar mi voz con una grabadora vieja y empolvada que guardaba mi mamá en su buró, sentía que llevaba una artista dentro ansiosa por grabar miles de comerciales de shampoo jajaja eso sin contar todas las etiquetas de los productos que leía mientras defecaba o que me peinaba de miles de maneras diferentes durante el baño. Mis momentos felices eran esos, mis instantes de gloria, mis besos al espejo imaginando al tipo mas guapo reflejado en el fueron los vergonzosos jaja.
Tenia miles de "amigas" y solo una me dolió perder.
Le temía al cielo y a las iglesias grandes... eso no cambio.
Adoraba estar con mi hermano mayor quizá porque era con la única persona con la que podía ser una niña. Ahora entiendo un poco mi fascinación por esta etapa de la vida. Porque es imborrable! indestructible e imposible de cambiar. Quizá mi infancia no fue buena, pero ya pasó...
Y ESO MERECE UN SUSPIRO y una mirada esperanzadora al futuro, nada mas.
Ay no me puedo ir sin dejar regalo a la vista :D
También les dejo canción bonita *:*














